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Entrevistas

Los 42 de La Pequeña Jazz Band

Hace exactamente un año, los integrantes de La Pequeña Jazz Band (L.P.J.B.) se presentaban en diferentes lugares de la ciudad de Salta. Hoy cumplen 42 años de actividad.

Actualmente se encuentran en un impasse, este tiempo «muerto» poco tiene que ver con la cuarentena y mucho con la ausencia de César Gamarra en Salta.

César es uno de los integrantes más viejos y también el que más lejos está. Vive desde hace largo tiempo en República Dominicana y cada dos años vuelve a sus pagos. Él es el que a miles de kilómetros de distancia incentiva al resto de la formación y los persigue para sigan ensayando.

En los siguientes rengoles podés leer la entrevista que les hice mientras se preparaban para una de sus últimas presentaciones en 2019.

Pepe cuenta al principio de la charla que César viene cada dos años a Salta: Él es que le pone carbón a la locomotora cada vez que vuelve para que funcione de nuevo, parece ser que cuando César no está, nos achanchamos un poco. Si ensayamos, si nos juntamos de vez en cuando, nos vemos, pero no tenemos las pilas que faltan para salgan actuaciones, siempre surgen posibilidades y nos quedamos ahí.

Entre comentario y comentario hablan de una grabación y de ahí surge la pregunta ¿Cuando dicen que grabaron, se refieren a que sacaron un disco?

César: Grabamos un disco en el estudio de un amigo nuestro que es pianista, Daniel Tinte y allí participamos todos los integrantes actuales de La Pequeña, o sea, la grabación muestra lo que somos en la actualidad y es un trabajo depurado que marca una etapa de 40 años.

Pero lo más importante de La Pequeña es que somos un grupo de amigos, porque los únicos profesionales de la música son Coly y Marcelo. Los demás lo hacemos por verdadero hobby.

Es una alegría poder juntarse a festejar el aniversario, que tomamos el 14 de julio como fecha fundacional porque en aquella oportunidad tocamos en la Alianza Francesa para festejar un año más de la Toma de la Bastilla. 

¿14 de Julio de qué año?

César: 14 de julio de 1978.

Pero en realidad, la primera actuación fue unos días antes en el festival de la Técnica Nº 2. Eso era un festival que hacían de la canción popular y el género jazz no entraba en ese momento en el concurso, así que nos invitaron con una participación especial. 

Esa fue nuestra primera actuación y, a partir de ahí, siguió un derrotero cultural porque era el único grupo de jazz en Salta.

Entonces, tuvimos la suerte de dar conciertos didácticos, viajar por la provincia; incluso, llegar hasta Brasil, Buenos Aires y Córdoba.

¿Quienés componen la L.P.J.B.?

José: Somos los que estamos aquí, a veces tenemos algunos amigos que se integran y tocan con nosotros. Uno que está en Tucumán, tenemos amigos que por distintas razones no están en este momento pero que se integran y tocan con nosotros. 

¿Basicamente son ustedes 6?

Pepe: Originales 5, Jorge Sastre, Coly, José Guzmán, César y Gillermo Gamarra, Pepe Alfarano y Meir, que ya hace 32 años que ya es original también. 

Meir: No tan original porque hay historias que son del comienzo del grupo, cuando eran muy chicos, donde hacían las mayores chiquilinadas, digamos.

¿Qué sería una chiquilinada?

Pepe: Por eso no estaba, porque a él no le gustaban ese tipo de cosas.

Meir: Yo soy serio, chiquilinadas como por ejemplo subir un piano a una camioneta e ir a la casa de una chica a la que alguno le estaba arrastrando el ala y hacer una serenata, y estar todos ahí.

Pepe: En la camioneta tocando piano, trompeta, parte de la batería, guitarra. 

¡Serenata! pegábamos el grito, y por suerte no nos tiraban agua. Muchas veces hasta nos invitaron café. 

¿Vos te incorporaste al grupo cuando maduraron?

Meir: Nunca hemos madurado.

Pepe: estamos trabajando en eso.

Jorge: El retrocedió y llegó a esa inmadurez necesaria.

Meir: yo creo que somos como los siete enanitos y yo soy el gruñón ¿viste que hay uno que se está quejando?

Pepé: No hace falta que lo aclares.

Meir: Pero el enano sos vos.

Pepe: Por eso.

¿Alguna vez alguien amenazó con irse del grupo?

Pepe: Nunca, ninguno de los que estamos y estuvieron dijo: me voy.

Tuvimos que abandonar la banda por viajes, por cosas privadas. El primero en escaparse un tiempito fui yo, en el 81 y un par de años después se fue César que nos abandonó. 

Vamos a tener que tomar medidas porque César se fue hace 16 años.

Jorge: algunas veces hasta de mochileros se iban, y eso nos ha permitido inclusive que vengan otros amigos a reemplazarlos.

Cuenten del disco

José: Fue todo gracias a la iniciativa de Tinte que su principal preocupación era grabar a todos aquellos músicos de Salta que tengan alguna trayectoria. Nos llamó a nosotros por la antigüedad que tenemos y la permanencia. Le dijimos que sí hace cinco años atrás. Y nos tuvo paciencia. Cada tanto nos decía: vengan cuando quieran, pongan ustedes el día, la hora. 

En el 2017 nos juntamos. Estaba César, que es el que pegaba la apurada para que lo hagamos ese año. Y ahí comenzamos con las reuniones en el estudio.

Gracias a eso tenemos CD, con el master realizado y queda solamente el lugar donde replicar el material. 

César: el disco es la síntesis de estos 40 años.

Los chicos empiezan a recordar los primeros tiempos de la banda, época de aprendizajes con escasos recursos y sin el excesivo acceso a la información que nos invade actualmente.

Pepe:Cada vez que venía una banda de afuera, la íbamos a ver y la esperábamos a la salida, tratábamos de charlar con los músicos. Éramos como garrapatas.

César: no era fácil en ese entonces conseguir partituras, discos, y cuando venían esos músicos de Buenos Aires nos prendíamos y no los soltábamos, aprendíamos así. Pudimos tocar con los grandes del jazz: La Porteña, Swing 39 y La caoba jazz band

Nos acercabamos e intentábamos absorber lo máximo posible porque las comunicaciones en ese entonces eran otra cosa. 

Pepe: Super buena onda todos porque veían que de pronto llegaban a Salta, a un lugar históricamente cuna del folcklore, y se encontraban en aquella época con jóvenes y músicos de jazz, era como muy raro.

¿Qué es lo que mantiene a la banda después de tantos años?

Jorge: la amistad.

César: lo que nos une es una profunda amistad de años, las vivencias que tenemos juntos. Tocar es algo que te hermana, que te lleva a un clímax, cada vez que tocamos juntos y podemos expresar esta música que tiene más de un siglo nos da mucha alegría, nos hace encontrar cada vez más amigos. 

¿Cuáles fueron los inicios de la banda?

César: Jorge Sastre vino de Estados Unidos, de un intercambio cultural, y trajo su clarinete y la idea de juntarse con alguien que hiciera jazz, Coly y yo tocábamos en una orquestita que se llamaba “La orquesta juvenil de Salta”, siempre en los recreos, tratábamos de hacer algo de jazz, pero no nos daba la solvencia.

Ahí apareció un rosarino pianista que nos ayudó a incursionar en el camino de jazz. 

Él vino con esa iniciativa, Jorge lo trajo a Pepe que tocaba la batería y a José ,que eran compañeros del colegio. 

Nos juntamos un día frío de invierno en San Lorenzo y la primera impresión fue que sonó bien porque Coly llevó unos arreglos de la orquesta de su papá. Al principio nos sorprendimos nosotros mismos porque sonaba a algo que parecía estar armadito desde hace tiempo, ahí tuvimos la certeza de que eso iba a caminar.

Posteriormente se fueron integrando los otros instrumentos y nuestra primera actuación fue unos 15, 20 días después. Y ya no paró la historia hasta hoy.

¿Qué les gusta de subir al escenario?

Jorge: siempre es bueno el contacto con el público, que normalmente es gente que nos sigue. La familia, le debemos todo a la familia, y te hablo no sólo de nuestras familias actuales con nuestros hijos y nietos, sino de los abuelos, los amigos, son personas que nos han seguido siempre y que cuando se enteran que estamos por tocar nos acompañan- La gente se renueva, para nosotros es un gran placer, más allá de que el jazz no es algo que atrape a multitudes, pero siempre nos damos sorpresas de gente que nos escucha por primera vez y después no deja de ir a vernos.

César: Para mí lo importante del escenario es que vos te brindás al máximo como músico y la gente percibe eso, y al crearse un intercambio es una comunicación más fina que un diálogo hablado.

Transmitís un mensaje musical que va cargado de una historia, sentimiento, afecto y la gente lo percibe de esa manera. Y te lo devuelve quizás con un aplauso, con una sonrisa, con una aprobación, y eso te enriquece como músico y, por lo menos a mí, me genera muchas ganas de seguir tocando y aprendiendo a mejorar. 

Formación:

Nelson Coly Montero: clarinete; Guillermo Grillo Gamarra: saxo; Marcelo Cachi Rioja: trompeta; Jose Fati Guzmán: Piano, José Pepe alfarano: batería; Jorge Loco Sastre: banjo; Meir Levin: guitarra y César trucha Gamarra: trompeta.

Por Luciana Cassina

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